Sin ánimos a generalizar, ni ofender a nadie, esta corrida fue como esas reinas de belleza que son divinas, pero por dentri dejan mucho qué desear. Una belleza superficial, la de los toros de El Paraíso. Jaboneros en la mayoría del encierro, con buena cara, aceptable cornamenta, algunos con buen peso, otros más cebados, diría [...]




