Archivo diario: diciembre 28, 2008

Confesión – 3ra. de abono.

Quiero empezar confesando que soy un amargado, antisocial e insolente ser humano, terrible aficionado, si no disfruté del goce estético y la excelsa interpretación y ejecución de la tauromaquia de Paco Perlaza, en tarde de «apoteosis» en Cañaveralejo. Soy un vil personaje, malagradecido y mala gente.

¡Bah, quién dijo! Más bien, confieso que estoy mamado de ir a la Plaza. Pero dejemos tanto quilombo que la Feria apenas empieza. ¿Que los toros de Salento apestaban a Gillete? Pues sí, pero a quién le importa, estamos en Feria. ¿Que la tauromaquia moderna se presenta en sus más despreciables variaciones en Cañaveralejo? Pues sí, pero a quién le importa. ¿Que la máxima autoridad no controla y no ofrece un espectáculo más serio? Pues sí, pero a quién importa. ¿Que el público de Cañaveralejo es verbenero y festivalísimo? ¿Tengo que repetirlo? Pues, sí es que estamos en Feria. Y es que Feria sin Toros, no es Feria, y todas esas güevonadas que la Empresa se inventa para arrancar las últimas ventas de una Temporada que cada día avanza, inexorablemente, hacia un fin poco honroso. Al fin de cuenta, uno es el güevón que paga por ir a tan triste espectáculo de circo, corraleja, digno de una Plaza de tercera categoría.

Los toros de Salento, de aceptable comportamiento, chiquitos, cortitos y livianos, muy de ellos. Alguno «potable» pero como siempre hemos dicho, potable es el agua. Se es bravo o no se es, y aunque uno de ellos dio la vuelta al ruedo, para mí, bravura no hubo del todo ahí. Además, olía a paso por la barbería de los 6 toritos, a darles una pulidita en esos pitoncitos.

De los toreros, lo mismo. Paco Perlaza con «tendiditis» crónica, toreando para el tendido, desentendiéndose de la tauromaquia, porque en 1, léase bien 1 tanda de naturales pudo ponerse en su sitio y ligar la embestida. Pero como al público de Cañaveralejo no le gusta, pues por qué no volver a los afarolados, al toreo en patineta, a la rodilla a tierra y el toreo a 5 kilómetros de distancia. Sánchez Vara, en la misma tónica. Toreo de tendido alto, populachero y carnavalesco. Sin parar, templar, ni mandar. Sólo trapazos a diestra y siniestra. Y el perjudicado de la tarde, Ricardo Rivera, torero valiente y puesto en su sitio, que llevó con el peor lote y la ignorancia de Cañaveralejo quien veía en sus revolcadas el supuesto miedo de un novillerito. La ignorancia es atrevida. Le faltan años de experiencia y más corridas difíciles, pero al menos, voluntad de hacer bien las cosas y ganas la batalla entre toro y torero en franca lid sí hay. Eso lo demostró ante los ciegos ojos de la Plaza de Cali.

Para hoy, cartel modificado por la ausencia de Miguel Ángel Perera, al que ya sabíamos sufrió un percance grave terminando la temporada en España y del cual apenas empieza a recuperarse. Esta ausencia, para mí, evidente, no fue anunciada sino hasta la semana pasada, mientras la Empresa seguía vendiendo el cartel con el «mejor torero del mundo del momento», para atraer más borregos. Así son las cosas, a nadie sorprende. Se sabía de la ausencia de Perera desde hace mucho. El reemplazo, Sebastián Castella, el niño consentido de Cali, junto a Uceda Leal y Luis Bolívar.

Y ya, termino diciendo que: Nah, no soy amargado. Soy una calidá tropical, en estas calentanas tierras americanas. Y ya salgo para la Plaza.

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Regresando a lo nuestro

Por Felipe Botero.

De antemano me excuso con todos los lectores por mi prolongada ausencia, puesto que he estado ocupado en otras labores. Lo importante es que la temporada en nuestro país regresó y por lo tanto no podían faltar nuestras atrevidas aproximaciones.

Hoy cumplimos la tercera jornada en Cañaveralejo, 2da. de abono y como los días anteriores no pasó nada, bueno seguramente en la prensa dirán que fue una apoteósica tarde donde el diestro español Sánchez Vara y el más aclamado torero de la historia de esta plaza, de desesperados por cierto, Wilde Perlaza, más conocido como Paco, cortaron 4 orejas, 4 orejas que a mi parecer reflejan el tipo de feria taurina al que nos estamos acostumbrando en este coso.

Pero definitivamente no les podría decir que esta corrida estuvo como las otras, sin hacerlos saber el estado de las tardes anteriores, así que ahí van unos pequeños comentarios:

Jueves 25 de diciembre, corrida de pascua navideña, novillada para Montoyita, Jose F. Alzate y Sergio Blanco. El balance de la noche en término de las reses dejó mucho que desear, Montoyita no descrestó, ni cumplió las promesas que nos habían pintado, además de comunicar muy poco al público.  Blanco, se le vió muy inseguro y sin lugar a dudas estuvo por debajo que sus otros dos alternantes, mucho miedo, no se acercó  a los novillos, dio pases mediocres y sin arte. Desde mi opinión le falta mucho por cuajar. Y por último Alzate, otro que se perfila a ser niño consentido de Cañaveralejo, un próximo Paco lleno de corridas en la feria, puesto que aplica ese mismo tipo de toreo que pareciera se adoctrinara en la escuela taurina, rodillas a la arena cada vez que sea posible, torear en patines y abusando de los movimientos, entre muchas otras cosas típicas del toreo que no nos parece sincero a los que escribimos en este blog (Próximamente publicaremos junto con Abadía un decálogo para triunfar en Cali). De este día puedo resaltar dos importantes cuestiones. En primer lugar lo interesante que resulta enseñarle el mundo de los toros a un emo, puesto que no saben si alegrarse por que el toro sufre como sufren ellos internamente, o si sufrir porque el toro está sufriendo. Ese son el tipo de consideraciones a tomar y el tipo de resultados que obtenemos cuando se regala boletas a diestra y siniestra. Y decirle enhorabuena a la Fundación Plaza de Toros de Cali porque hay wi-fi dentro del coso, si nos aburrimos en la tarde podremos navegar.

Por otra parte el Viernes 26 inició retardado gracias a las acciones sindicales que emprendieron los subalternos de la plaza,  debido a los comentarios de una de las cronistas de El País, donde se los tildo de borrachos, enguayabados y marihuaneros. Vaya uno a saber si eso sea verdad, pero lo que no podemos ocultar es que los peones de a pie no estuvieron completamente concentrados para tal episodio taurino. En cuanto a la ganadería lo mismo de siempre, la rosca de los Castro intentando vender dos tardes en Cali, presentando una corrida floja, desconcentrada y con animales interesados en la luna (a la que buscaron durante todas las faenas con su mirada en los cielos). Además de sacar un 5 animal por fuera de la línea de Guachicono, de hecho me hubiera encantado estar presente en la puerta de arrastre justo antes de que ingresaran el cadáver al desolladero para revisar el hierro que tenía tal jabonero, el cual parecía digno representante de las tierras de Choachí, Cundinamarca y de los hierros de «El Paraíso».

Paco, decepcionante, perdido y corriendo detrás de los toros, yo insisto que lo de él es el patinaje, lástima que hubieran finalizado ya los nacionales (cito a Joaquín), él se alardea en todos los periódicos diciendo que el mayor de los miedos es el de no triunfar, yo me pregunto, será que vive acobardado? ya que solo encontramos triunfos de mentiras.

Salvador Cortes no convenció, quedó en deuda con Canaveralejo, tras de que no habían toros, no salió a jugársela. Macías me dejó una mejor impresión, como buen mejicano deleito con la capa,  trató de quedarse plantado y quieto mandando frente al animal, lástima que no hubiera con qué. Tiene Garbo y buenas maneras.

Por último, que bueno que los subalternos se hagan notar al interior de la plaza, pero lo deberían hacer toreando y cumpliendo su labor, imperdonable la poca concentración de Santana para hacer los respectivos quites y los pésimos pares de banderillas. Además que feo se te ve peleando con los aficionados de los tendidos «Chiricuto», vos dedicate al ruedo.

Hasta que por fin llegamos a la mencionada tarde, donde la corrida de Salento quedó con una excelente nota en cuanto a presentación y aunque los toros no fueron mucho al caballo, podríamos decir que han sido las reses mas encastadas que hemos visto en esta temporada. En país de ciegos, el tuerto es el rey?. Que grande el desperdicio de mi amigo, la figura del tore,o Paco Perlaza, que tuvo el mejor animal de la tarde, el cual a mi concepto salió claramente pasado por una jornada de «cornicure» o en términos mas taurinos y menos americanizados, afeitado como el solo; lo mas triste es que ni aún así pudo con semejante animal, dio pases de pacotilla, valga la pena la redundancia, siguiendo el manual del triunfo en Cali, que como decía anteriormente incluye indudablemente el abuso de las rodillas en la tierra y sobre todo poca verdad. Le reconozco una tanda bonita de naturales en el centro, lástima que la figura no le comprendiera el pitón al toro para haber exprimidoel poco de casta y haberse hecho triunfador, de verdad, claro está.

A Sánchez Vara, le reconozco sus banderillas, pero también me dejó mucho que desear en su actuación con la muleta, ni fú ni fá, en mi opinión también desperdicio su segundo toro. Ricardo Rivera, se le notó la falta de experiencia en su primer toro, era una animal complicado y se le vio maniatado, demostrando que lo que les falta a los toreros colombianos es la posibilidad de foguearse y torear mas corridas al año. Sin embargo en su segundo ejemplar se le vio con ganas de triunfo, el animal lo levantó dos veces, dos cogidas que demuestran como se debe torear, con decisión y arrojo a jugarse la vida, parándose donde se deben parar los matadores, cargados en la suerte y no saliéndose al paso, eso sí le falta un poco de temple. Enhorabuena Ricardo, ojalá se te den las cosas porque encuentro verdad en tu arte.

Para despedirme de este primer post, reconozco el cambio de actitud de mi gente de Canaveralejo que bonito fue ver aficionados de verdad reprochándole a Paco y a su cuadrilla el alardeo de su barato triunfo. Y una vez más, repito el consejo, Santana lo tuyo está en los ruedos, no en los tendidos.

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