Archivo diario: enero 27, 2011

Volvamos a lo nuestro. (Temporada Taurina Bogotá 2011).

Volvamos a lo nuestro. El calendario taurino ya va por más de la mitad y yo apenas voy llegando. La verdad preferí irme para ese gran sitio que es California que ponerme a sufrir con la Feria Taurina de Cañaveralejo. Dicen que es mejor para la salud. Ahora, volvemos a Bogotá. Y es que la pasión es como el pelo de cuca, tira más que manila de buque. De la Feria de Bogotá puedo decir que me parece muy promedio, con carteles que no hacen justicia a los 80 de doña Santamaría. Pero bueno, así es este business y eso es lo que hay. Two choices, ir o no ir. Eso sí, un feliz aniversario a la Plaza de Toros de Santamaría.

Comenzamos con la corrida de Mondoñedo. A pesar del cansancio por el largo viaje de regreso el 15 no me iba a perder la oportunidad de ver a la ganadería de lidia más puras por estas tierras (y por las del otro lado del charco también). Mondoñedo es de las pocas ganaderías en el mundo que cria el toro-toro y no el artista que tanto se ve ya. Y por eso se la dan a la llamada «corrida de colombianos», donde con valor y algo de amor a la profesión tres matadores aceptan lidiar esta dura ganadería. Lo mismo que pasa aquí, pasa allá y acullá. Pepe Manrique, Ramsés y Juan Solanilla lidiaron este en encierro de don Fermín.

El encierro estuvo bien presentado, animales serios, con cara. En comportamiento, irregular pero todos verdaderos. Dos animales bravos, en suerte a Manrique. Ramsés lidió con decencia un manso peligroso. Como es común en los Mondoñedos, le plantaron pelea a los caballos. En definitiva, en el ruedo hubo una corrida de toros y tres matadores colombianos que, a pesar de la falta de tardes, pudieron lidiar este encierro. Había peligro y hay que decir las cosas como son, los toreros respondieron con valor y entrega. Lástima que arte y técnica es algo que se queda ausente. Ricardo Santana plantó un par de banderillas en la cara del toro como debe ser, asomado a los pitones de verdá. Había miedo, respeto, bravura y genio. Y 3/4 de plaza vacios,puro cemento, lo que demuestra que en este tipo de corrida están los que son. Ojalá hubiera una temporada completa así, sin tanto show y caras lindas. La novillada no la vi, ese sábado estaba camino a casa.

Abadía Vernaza.

1 comentario

Archivado bajo Abadía Vernaza, Corridas, Reseña, Santamaría